Salsa romesco


Por increíble que parezca, lo mejor de esta salsa no es su sabor, sino su aporte de vitaminas y minerales. El conjunto de todos sus ingredientes da como resultado una salsa con numerosos beneficios para tu organismo, entre los que destacan su poder diurético, antibacteriano y su contenido en fibra.

Propiedades de sus ingredientes

Los ingredientes de la salsa romesco son, en general, bastante sanos. Vamos a analizar algunos de ellos:

Frutos secos:
La salsa romesco contiene avellanas y almendras. Las avellanas son ricas en fibra, minerales como magnesio y grasas saludables. Las almendras aportan sobre todo proteínas, así como fibra, carbohidratos y ácidos grasos insaturados. Ambos frutos secos cuidan de la salud cardiovascular gracias a sus grasas saludables y ayudan al cerebro por su contenido en vitamina E y otros antioxidantes.

Tomates:
Los tomates son ricos en agua, fibra, vitamina C, carotenos y licopeno. Esta fruta es un poderoso antioxidante natural, ideal para mantener las células protegidas del daño oxidativo y apoyar la salud cardiovascular y ósea. Además, su bajo contenido calórico y alto contenido en agua la convierten en un alimento interesante en dietas de control de peso.

Ajo:
El ajo es rico en compuestos sulfurados, fibra, potasio y vitamina C. Entre sus beneficios más destacados se encuentran su acción antibacteriana y su capacidad para ayudar a regular el colesterol y la tensión arterial, favoreciendo la salud cardiovascular. También aporta compuestos antioxidantes que protegen frente al daño celular.

Vinagre de manzana:
El vinagre de manzana aporta ácido acético, algunos antioxidantes y pequeñas cantidades de minerales como potasio. Se ha asociado con efectos antimicrobianos y con un posible apoyo al control glucémico dentro de un patrón de alimentación saludable.

Por lo tanto, la salsa romesco es un acompañante muy adecuado para muchos platos, y las propiedades de los alimentos que la componen pueden resultar muy beneficiosas dentro de una dieta equilibrada.


Ingredientes (para aprox. ½ litro de salsa romesco):

  • 1 tomate maduro (mediano)

  • 3 dientes de ajo

  • 14 g de almendras tostadas (el doble que avellanas)

  • 7 g de avellanas tostadas, peladas

  • 1 rebanada de pan sin gluten

  • 75 g de aceite de oliva extra virgen

  • 30 g de vinagre de manzana (la mitad del aceite aprox.)

  • 1 cucharadita de pimentón (pimentón dulce o ahumado)

  • 5 g de sal

  • Opcional: pimienta al gusto

Preparación:

  1. Pela las nueces: Pela las avellanas y almendras tostadas quitándoles la piel fácilmente con los dedos. Usa el doble de almendras que de avellanas (como indica la lista).

  2. Asa los ingredientes: Lo ideal es un horno de leña, pero usa horno eléctrico/gas o sartén tapada sin aceite para cantidades pequeñas.

    • Asa 2 dientes de ajo y deja 1 crudo. Pélalos después.

    • Asa 2-3 tomates maduros medianos (el que más tarda) y pélalos una vez asados.

  3. Fríe el pan: Fríe la rebanada de pan en aceite de oliva hasta que esté dorada.

  4. Mezcla y bate: Introduce todos los ingredientes en un recipiente. Añade sal, pimienta (opcional), aceite y vinagre (la cantidad de aceite debe doblar a la de vinagre). Si queda muy espesa, agrega más aceite y vinagre al gusto.

  5. Bate: Tritura con batidora hasta obtener una salsa espesa y homogénea.

Consejo: Acompáñala con vegetales del día a día, carnes a la plancha o como dip antiinflamatorio.

RECETA:

Chef Maximilien Cochaud

IMAGENES TOMADAS DE INTERNET

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